domingo, 26 de abril de 2009
martes, 14 de abril de 2009
Anhelo Conocerte Espíritu Santo
Anhelo conocerte, es mi deseo... que esta hermosa alabanza sea la luz que permita descubrir la presencia amorosa de Dios... "Como Paloma" su gracia descienda hoy sobre todos y cada uno de nosotros, los que nos sentimos cerca y aquellos que no lo estén...
lunes, 13 de abril de 2009
Disciplina positiva (Padres de familia)
La palabra indisciplinado, describe a aquellos que rompen las reglas o las ignoran. Se refiere a la desobediencia deliberada. Una persona indisciplinada elige hacer lo malo, aunque sabe lo que es correcto. Tal comportamiento requiere una reprensión clara, comprensible, y apropiada, así como sus respectivas consecuencias si el niño ignora la advertencia.
Muchos americanos aman esquiar en la nieve. Miles de personas de todas las edades, acuden a la cima de las montañas para luego deslizarse, esquiar velozmente, o a veces arrojarse pendiente abajo. Desafortunadamente, cada año hay gente que se lastima seriamente, o aún muere en accidentes de esquiar. Los campos de esquí establecen y marcan ciertas áreas como fuera de los límites, porque ellos saben de los peligros que no ven los esquiadores. También tienen patrullas de esquí quienes vigilan a cualquier esquiador que esté fuera de control. Un patrullero de esquí me dijo que existen dos razones comunes para los accidentes: esquiar fuera de control, y esquiar fuera de los límites.
Aquí encontramos una lección para nosotros. Los padres establecen límites por la misma razón. Aunque sabemos que nuestros niños pueden salir lastimados aún dentro de los límites, sabemos que hay peligros ocultos, peligros fuera de los límites que ellos no entienden. Los padres deben enseñar a los niños la importante lección de obedecer las reglas y los límites que establecemos. Para que esto suceda, las reglas deben ser justas, consistentes y apropiadas para la edad del niño. Justas, porque las reglas injustas conducen a niños resentidos. Consistentes, porque solo las reglas consistentes desarrollan un carácter firme. Apropiadas para que el niño las obedezca, porque lo que funciona para un niño de cinco años, no funcionará con su hermana de doce años.
Hace algunos años, una frustrada madre escribió a la columna de consejos de un periódico pidiendo ayuda con su hija. La niñita, de solo cinco años, hacía la vida imposible para todos aquellos a su alrededor. La madre quería saber si su hija tenía edad suficiente para disciplinarla. “¡Hágalo!”, le respondió el columnista, “ya ha desperdiciado cinco de los más importantes años de la vida de su hija”. Nosotros no queremos cometer el mismo error ¿o sí? Los niños indisciplinados viven como si no existieran los límites. Nosotros escuchamos lo mismo en nuestros seminarios. Los padres sienten que no pueden controlar a sus hijos. Los maestros y los que cuidan a los niños en la iglesia, secundan este clamor.
El poder del “No”
Tan pronto como los niños entiendan el significado de la palabra “No”, se inicia la educación de la escuela de la vida. Ellos aprenden lo que son los límites: los objetos que no pueden tocar, los lugares a los que no pueden ir, y las palabras que no deben decir. Muchos padres tienen temor de decir “No”. Otros comentan que después de un largo día en un trabajo demandante, ellos ya no tienen la energía emocional para negarle algo al niño. Esa pequeña palabra, “No” puede ser muy difícil de decir y reforzar. Sin embargo, mucho del éxito futuro del niño depende de ello. Los niños indisciplinados viven como si la vida no tuviera limitaciones. Causan gran dolor y exasperación a sus padres, a ellos mismo y todos los demás. Con frecuencia ellos se convierten en adultos egoístas quienes continúan atormentando a la gente por sus vidas indisciplinadas, quebrantando todas las reglas a su paso. Rompen reglas en los negocios. Rompen reglas en las relaciones. Todo lo que les importa es que se salgan con la suya. ¡Qué condición tan peligrosa!
Tan pronto como los niños entiendan el significado de la palabra “No”, se inicia la educación de la escuela de la vida. Ellos aprenden lo que son los límites: los objetos que no pueden tocar, los lugares a los que no pueden ir, y las palabras que no deben decir. Muchos padres tienen temor de decir “No”. Otros comentan que después de un largo día en un trabajo demandante, ellos ya no tienen la energía emocional para negarle algo al niño. Esa pequeña palabra, “No” puede ser muy difícil de decir y reforzar. Sin embargo, mucho del éxito futuro del niño depende de ello. Los niños indisciplinados viven como si la vida no tuviera limitaciones. Causan gran dolor y exasperación a sus padres, a ellos mismo y todos los demás. Con frecuencia ellos se convierten en adultos egoístas quienes continúan atormentando a la gente por sus vidas indisciplinadas, quebrantando todas las reglas a su paso. Rompen reglas en los negocios. Rompen reglas en las relaciones. Todo lo que les importa es que se salgan con la suya. ¡Qué condición tan peligrosa!La Biblia registra una historia, una historia muy triste, acerca de un hombre que destruyó su vida porque nadie le advirtió acerca de su comportamiento egoísta e indisciplinado. Su nombre era Adonías. Él era el privilegiado hijo de un rey, sin embargo llegó a tener un terrible y prematuro final. Esta es parte de la historia: “Adonías, cuya madre fue Jaguit, ambicionaba ser rey, y por lo tanto se levantó en armas. Consiguió carros de combate, caballos y cincuenta guardias de escolta. Adonías era más joven que Absalón, y muy bien parecido. Como David su padre, nunca lo había contrariado ni le había pedido cuentas de lo que hacía” 1 Reyes 1:5, 6 NVI.
Adonías tenía todos los recursos para convertirse en un adulto exitoso, pero él se dirigió al fracaso, ¿Por qué? Nadie se le interpuso. Nadie cuestionaba sus motivos, sus decisiones, su soberbia, o su comportamiento. Su padre, David, nunca interfirió. Tal vez él simplemente estaba demasiado ocupado dirigiendo el reino, para prevenir la ruina de su hijo. O tal vez era solo que no quería contrariar al pequeño. Podría lastimar su auto estima si contravengo su voluntad. ¿Y qué acerca de su madre? La Biblia no nos dice mucho sobre ella. Tal vez, al igual que algunas madres, ella consentía a su hijo, creyendo que su futuro era el futuro de ella. Como una vez lo dijo C.S. Lewis, “una madre jamás puede amar demasiado a su hijo, pero puede amarlo de manera equivocada”. La mamá de Absalón pudo haber cometido este costoso error.
Aún con todas las ventajas que tenía, Adonías fue víctima de la negligencia paternal, ¿por qué? Porque sus padres ignoraron la necesidad de disciplinarlo. Lee el resto de la histora en la Biblia y mira los terribles resultados. Adonías causó a su nación, a sus padres, a sus amigos y a él mismo muchos problemas serios. Murió relativamente joven, destruido en la plenitud de su vida, por su egocentrismo. Nuestros hijos serán adultos responsables solo si desafiamos sus comportamientos indisciplinados mientras aún son chicos y tiernos. Un viejo proverbio malayo dice: “Si quieres moldear la forma del árbol, comienza cuando es una ramita” O, como dice la Biblia, “Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará” Proverbios 22:6 NVI.
¿Cómo tratamos con los hijos indisciplinados? ¡Repréndelos! Desafía el comportamiento indisciplinado de tu hijo. Mantente preparado para reforzar la reprensión con la disciplina apropiada si él desoye tu voz. La disciplina apropiada depende de la edad del niño y el desarrollo personal, y también de su temperamento. A veces una palabra áspera será suficiente para reforzar la regla, pero puede que necesitemos ir más allá.
Mike y Diane Constantine (ObreroFiel.com)
jueves, 9 de abril de 2009
La dura realidad de la infidelidad amorosa
Juan 8: 10, 11 “Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más”Es duro experimentar la infidelidad en el amor, pero lastimosamente por naturaleza los humanos somos infieles. Si preguntara: ¿Cuántos han experimentado una infidelidad en el amor?, seguramente la mayoría me respondiera que han experimentado dicho sentimiento.
Que duro es ser victima de una infidelidad, pero ¿Será que también es duro ser infiel?, personalmente pienso que las personas que son infieles difícilmente se pondrán a pensar en la persona a quien le están siendo infieles, pues si esto pasara y por amor a dicha persona no caerían en la infidelidad.
Pero la pregunta seria: ¿Qué provoca la infidelidad?, hay personas que pasan toda la vida llorando porque piensan que su pareja le fue infiel por su culpa, porque a lo mejor no lo trato bien o porque a lo mejor no hizo lo que su “amor” tanto le pedía. Ese es un error tremendo, la infidelidad no tiene su raíz en lo reservado o reservada que seas con tu pareja, sino que la infidelidad es provocada por la falta de comunión con Dios que por consiguiente te lleva a querer satisfacer los deseos de la carne de lo forma que sea y con la persona que sea.
La persona infiel es seducida por sus propios deseos carnales que están alborotados por la falta de oración y de comunión con el Señor, pues no hay otra forma por la cual dichos deseos carnales quieran ser alimentados de una manera desordenada.
Cuando una persona te es infiel te esta mostrando de que en el o ella no existe un amor real, pues el amor real todo lo soporta aun hasta la tentación mas fuerte y poderoso que pudiera existir, además que cuando una persona ama de verdad no tiene ojos para nadie mas sino solo para ti.
Es triste ver a personas caer en la infidelidad amorosa, yo les pregunto a estas personas: Si no eres capaz de ser fiel a una persona que vez físicamente, ¿Cómo podrás ser capaz de ser fiel a Dios que no lo vez?
Amigos es hora de reflexionar de que la infidelidad no es juego, no es algo que voy a premeditar para ser infiel ahora, pero mañana pedir perdón por esa infidelidad. La infidelidad es FALTA DE FIDELIDAD, si tu no puedes ser fiel a una persona, ¿Qué mas se puede esperar de ti?, no lo digo con el propósito de señalarte ni de juzgarte, pero si cada uno de nosotros tratáramos la manera de ser FIELES el mundo fuera diferente.
Ponte a pensar todas las consecuencias que traen las infidelidades amorosas: dañaras a la persona que supuestamente amas, tu imagen quedara marcada y lo peor de todo estarás siendo infiel a Dios.No se trata de jugar a ser o no infiel, se trata de reconocer que es un pecado que me puede costar la vida eterna y que por ende necesito eliminar de mi vida. La voluntad de Dios es que seas fiel a tu pareja, que la ames, que la respetes, que la cuides y que juntos puedan hacer la voluntad suya.
Posiblemente has sido tentado a ser infiel, quizá en los últimos días se te han presentados situaciones para caer en la infidelidad, a lo mejor por un momento pensaste en concretar ese pecado, pero hubo algo en ti que no te lo permitió y es porque el Espíritu Santo de Dios estaba rearguyéndote. Pero quizá más de alguno cayó en dicha provocación y pensaste que el mal te lo hacías a ti mismo, pero te equivocas, con la infidelidad amorosa te llevas por delante a otra persona más o quien sabe que sea a otras personas si incluimos familia.
La Infidelidad JAMÁS te traerá buenas consecuencias, ni terrenales y menos espirituales, Dios quiere perdonarte, pero también quiere que ya no vuelvas a caer en el mismo error. La mujer adultera había sido infiel, pero Jesús no la acuso, sino que lejos de acusarla la perdono, pero le dijo: “vete y no peques más”.
Ante la infidelidad amorosa Jesús te dice: NO PEQUES MÁS.
Por Enrique Monterroza (devocionaldiario.com)
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